TERCERA MARCHA MASCULINA POR EL DÍA Y EL AÑO MUNDIAL DEL HOMBRE
20 Marzo 2007 Equinoccio de Primavera Hoy se celebra el Día Mundial del Hombre, 20 de marzo, propuesto por Lorenzo da Firenze como objetivo medular de la existencia del Círculo Masculino y motivo central de la Marcha Masculina, instituida aquel memorable día 2 de octubre -“se recuerda ”- del 2004. (Ver: Haz click para ver la Fotogalería de la Tercera Marcha Masculina ). Durante meses anunciaron la Marcha y la celebración de este día, “20 de marzo--Equinoccio de Primavera”, en los medios radiofónicos (ABC, IMER principalmente), impresos (secciones políticas, deportivas, culturales) y publicitarios, repartiendo volantes y anuncios espectaculares en: a) Glorieta de Insurgentes, D.F.; b) Avenida del Desierto de los Leones, D.F.; c) Avenida Plan de Ayala, Cuernavaca; y d) Glorieta de Buenavista (el ‘Caballito' entrando a Cuernavaca), con objeto de promover el Día y el Año Mundial del Hombre (2010) en la nación y en lo posible el mundo, ya que el apremio de defensa de género en el hombre no existe en sus dimensiones local y global. Durante esta temporada informativa de la Marcha se invitaron a los miembros del Círculo Masculino a disertar sus puntos en los programas de ABC Radio con Gaby López. En artículos y columnas, Benjamín Bernal escribió sobre casos y necesidades sociojurídicas de hacer consciencia de los derechos varoniles. Lorenzo da Firenze trabajó con Pepe Ortuño en la difusión de la Marcha y las quince tesis del célebre Manifiesto Masculino a través del website < lamarchamasculina.com >. Esta mañana el periódico ‘Excelsior' publicó la noticia de la Marcha a seis columnas en primera plana principal a todo color, dirigida a la sección de ‘Comunidad'. La semilla está echada. Se plantó con el primer programa del Círculo Masculino en ABC Radio el 2 de octubre 2004. El sol se abrió a la Primera Marcha por el Valor Masculino del 20 de marzo 2005 en el Equinoccio de Primavera. Fue regada y abonada bajo el cielo abierto de las dos Marchas del 2006 al Aconcagua (la primera interceptada por mal tiempo, la segunda exitosa a la cumbre más alta de las Américas). Hoy 20 de marzo -Equinoccio de Primavera nuevamente-, germina en la tierra fértil, si bien naciente y compacta aún, de la Tercera Marcha Masculina por el Día y el Año Mundial del Hombre, del Monumento a la Revolución a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.
CRÓNICA DE LA MARCHA
10:15 AM Procedentes de Cuernavaca Lorenzo da Firenze recibe a José Manuel Ortuño, Ingeborg Tolksdorff, Crystal Casarreal secretaria, Federico Garduño asistente y Paola Sarabia la fotógrafa, para acudir a su cita con la historia. 11:30 Con severos amontonamientos de vehículos y camiones estacionados en la zona, encuentran un estacionamiento en Lafragua junto al hotel Casablanca. Afuera en la calle identifican la camioneta de Gaby López con los rótulos y letreros de la Marcha Masculina y el radioprograma ‘A la Vanguardia '. Docenas de pancartas yacen en el piso esperando su correspondiente portador en el desfile. Comienza la volea de entrevistas. Uno a uno atiende Lorenzo a los reporteros con sus grabadoras, micrófonos y cámaras. Le preguntan los motivos, razones y alcances del magno evento que hoy celebran. 11:55 Se acerca la hora de dar inicio a la Marcha. Lorenzo, Pepe Ortuño e Ingeborg se dirigen al Monumento para localizar a los integrantes aún dispersos. Al pie del mismo llegan al encuentro otros medios (Televisa, Univisión y varios más). El dirigente de la Marcha conversa con ellos quince minutos, Pepe le hace señas –los marchistas ya quieren iniciar la manifestación- y se preparan a dar el primer paso de esta tercera etapa histórica del esfuerzo por despertar a los hombres de su genérico letargo. 12:15 PM Congregados en la plancha del Monumento a la Revolución frente a Lafragua (cara este), Lorenzo da Firenze, organizador de las Marchas por el Valor Masculino, toma el megáfono y anuncia el inicio de la Tercera Marcha en el día equinoccial de primavera, con la presencia de un par de centenares de hombres y el acompañamiento de damas cooperadoras y simpatizantes del movimiento, a cuya diligencia reconoce su admiración y prodiga palabras agradecidas. Benjamín Bernal al megáfono, en su carácter de embajador jurídico del Círculo Masculino, dirige consignas encendidas y comienzan la tercera versión de la Marcha Masculina por el Día y el Año Mundial del Hombre. Caminan por la Lafragua, pasan junto al Monumento a Cristóbal Colón, doblan a la izquierda por Paseo de la Reforma. En contraste con la Primera Marcha, no encontraron está vez oposición. Hubo al principio un conato de concentración agresora por parte de los enemigos, pero al constatar que del lado de los marchistas también se dio cita la estrategia de los apoyadores ambulantes, caníbal no come caníbal y tuvieron que hacer la graciosa huida, viendo que, una vez impuesta la primer novatada, esta vez no los tomarían por sorpresa. Al darse cuenta que sus propios colegas estaban convencidos de sostener el armazón y la seguridad de la Marcha, no tuvieron otra opción que dejar a los marchistas en la santa paz de su pacífico desfile. 12:30 Toman la calle Bucareli, de tradicional memoria, y al pasar frente a las jefaturas de los periódicos Excelsior y El Universal, entregan un ejemplar del conocido Manifiesto Masculino y sus quince tesis. El documento incluye como colofón al trabajo, para esta ocasión especial, un mensaje escrito por Benjamín Bernal, que solicita a las autoridades tomar en cuenta al Círculo Masculino para las deliberaciones que se llevan a cabo sobre modificaciones y decretos relativos a los géneros, con objeto de monitorear la auténtica nota de justicia que, favoreciendo al género femenino, no redunde en perjuicio al género masculino. La firma de Benjamín está hecha por Lorenzo, en ausencia de aquél cuando efectuaron la formación de los engargolados en Medios Integrales, Cuernavaca. 12:40 Un grupo de admiradoras, desde el tercer piso de un inmueble, arrojan dulces a los marchistas. Los más jóvenes se agolpan para recogerlos como si fuese una piñata. Al pasar frente a la Secretaría de Gobernación, Pepe Ortuño e Ingeborg hacen entrega del Manifiesto Masculino a los representantes del titular, Francisco Javier Ramírez Acuña. ¡Qué diferencia con la Marcha del 2005! Les acompañan patrullas en la retaguardia mientras Gaby López maneja su camioneta a la vanguardia. No hay punks ni asociaciones de lésbico-gays intentando atajarles el paso. No hay necesidad de los granaderos de la primera ocasión, y la presencia policial se reduce al ojo vigilante del destacamento femenil. Su jefa, una chica delgada y obsequiosa, muy diferente a la pintagüera de la primera vez, se condujo con admirable corrección hacia los oficiales de la Marcha , siempre consultando al dirigente y preguntándole sobre la ruta que tomarían a cada segmento. Y las calles…. fue una rara sensación marchar por esas avenidas (Reforma, Bucareli, Chapultepec) completamente acordonadas y vacías de autos a su paso todo el tiempo que duró la Marcha. 12:45 Cruzan Avenida Chapultepec. En el entronque con el nacimiento de Avenida Cuauhtémoc ingresan a la calle Dr. Río de la Loza, siempre evacuado de vehículos y con toda la vía para los marchistas. En Dr. Lucio, Pepe Ortuño y Gaby López entregan el Manifiesto a la recepción de Televisa, dirigido al joven Azcárraga. Aquí la delegación de la Marcha sufre una brusca descortesía por parte del personal: el fotógrafo Juanito se apresta a tomar una instantánea del momento en que Pepe Ortuño hace entrega del Manifiesto, y el agente policial intercepta dándole un manotazo a la cámara y lastimando el rostro del fotógrafo. Pero recibieron el documento de las quince tesis y en la noche, como en la mañana del día siguiente, se transmite el reportaje de la Marcha en Noticias por Adela, el informativo de López Dóriga y Primero Noticias con Loret de Mola. 1:00 Doblan a la izquierda sobre Avenida Chapultepec y llegan sin mayores contratiempos a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, donde concluye la caminata. Lorenzo y Benjamín apostrofan a la multitud, anunciando la culminación de la Marcha. El fundador de la Marcha Masculina llama la atención a la Institución donde se han puesto enfrente, expresando los puntos medulares del Manifiesto Masculino. Ahora proceden al acto de entrega formal del documento a los oficiales de la central visitada, objetivo de la Tercera Marcha. La Comisión de Derechos Humanos da entrada a los directivos de la Marcha : pasan a la sala de juntas Benjamín Bernal, Gaby López, Víctor Hugo Morales, Ingeborg Tolksdorff, José Manuel Ortuño, Lorenzo da Firenze y Paola la fotógrafa. Con discurso introductorio de Benjamín y explanatorio de Lorenzo, hacen oficial la entrega del Manifiesto Masculino a la directora de Atención y Orientación, Hilda Téllez Lino (quién dice que las mujeres no ocupan altos cargos), que les recibe el documento, sella el acuse de recibo y les promete una resolución en breve. 1:30 Los directivos salen del edificio nuevamente a Avenida Chapultepec, donde les esperan los marchistas. En su arenga de despedida, Lorenzo expresa la convicción de que este movimiento es para su beneficio; agradece también a las respetables mujeres que les han acompañado y terminan con el triple grito…. Hombres del mundo: ¡uníos! 5:00 De vuelta en el Monumento a la Revolución, Gaby López entrevista con su micrófono de ABC Radio a los presentes: Lorenzo, Benjamín, Pepe, Ingeborg, Crystal y Federico. Graba en vivo a los integrantes de la Marcha, y como sonido de fondo se escuchan las voces de Lorenzo, Benjamín e Inge en los megáfonos mientras Gaby conversa con los miembros en turno. Puedes escuchar el programa El Círculo Masculino todos los sábados de 5:00 a 6:00 a.m. por el 760 del AM en ABC Radio. Y muy pronto pasará a horario estelar (7:00 a 8:00 de la noche) entre semana. Haz click para ver la Fotogalería de la Tercera Marcha Masculina
CONCLUSIÓN La Marcha Masculina del 2007 fue tomada más en serio por las instituciones y los medios, y si bien no se trata de postular tesis diferentes (son las mismas del mismo Manifiesto Masculino ) han sido el tiempo y las estaciones sociales lo que ha brindado al movimiento el beneficio de la razón y la honorabilidad. El desmoronamiento este año de los grupos agresores gratuitos y vociferantes, la cobertura menos burlona y displicente de los medios de comunicación, el vislumbre de una esperanza de éxito en instituir un Día y un Año Mundial para los estudios, la integridad y los derechos del varón, hacen que en las filas del Círculo Masculino ya comience a pensarse en la planeación y organización de la Cuarta Marcha Masculina.
¿Qué ruta seguirán en el 2008?
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Epistola Adversus Traditores
Hermanos en Marcha: Nuestro movimiento está causando oleajes. Por un lado, los nuestros generados por una razón justa y una causa histórico-social inevitable: si las mujeres y sus secuaces varoniles ya provocaron el tsunami feminista en nuestra historia y sociedad, lógico, sensato e igualitario resulta que los hombres respondamos a las posturas reinantes y a los aguijones que dominan los ámbitos políticos, legales, artísticos y publicitarios. Nuestro movimiento no tiene otra alternativa que nacer. Es la consecuencia matemática del maremoto femimacho. Nuestro movimiento responde a la coyuntura histórica y a la dinámica social que están exigiendo nuestras sociedades en Europa, América, Asia, Australia, y detrás de todos, África. Por el lado opuesto, hay grupos e individuos, tanto femeninos como hombres desconcertados y “alarmados”, que están produciendo sus propios contraoleajes para aplastar con sus diatribas la semillita que hemos engendrado los hombres, quienes buscamos responder frontalmente, y bajo la óptica de nuestros derechos e intereses masculinos, la embestida hembrista. Si el feminismo es una tesis que busca engrandecer a las mujeres, ¿por qué odian tanto el movimiento de antítesis masculino que no hace otra cosa que contestar y complementar la dialéctica social compleja en que vivimos una población tendiente -y muy pronto- a los 10,000 millones de habitantes? Citaremos el ejemplo de un autollamado crítico literario de nombre Fernando García Ramírez, quien olvidó hacer crítica literaria y cayó en carnicería social reaccionaria. Escribió un indignado articulillo en una revista de fracasados políticos y expulsados de publicaciones prestigiosas. A las letras muertas de este ser ampliamente acomplejado y misándrico, corifante del feminismo de ultra-remate, acompaña una grotesca ilustración, malhecha y amañada, de un minotauro infestado de pelos, obviamente masculinos, retorciéndose como amenazando vomitar; porta una pancarta del signo masculino con la flecha marchita y apuntando hacia abajo. La caricatura es claramente insultante. Se adivina una rabia vesánica contra los hombres, ilustrada y escrita por hombres. Se palpa un desdén por lo masculino, proveniente de lo masculino. ¡Qué coraje les dio conocer nuestro movimiento por el Valor y la Dignidad de los Hombres! ¿Serán ellos dos en realidad hombres? ¿Tendrán más progesterona que testosterona en sus nombres masculinos? O como dice el libro prohibido, La Conspiración Feminista, ¿tendrán más estritos que testitos? El pseudo-crítico en cuestión (¿por su apellido tendrá nexos con algún político que hubiera sido presidente?) se lamenta de las 14 mujeres que mueren a diario en condiciones violentas. Analfabeta e ignorante. ¿Qué no ha leído sobre los cientos y cientos de hombres, hombres que mueren a diario en iguales y peores condiciones en Chiapas, Sinaloa, Oaxaca, Morelos, Estado de México y el Distrito Federal, así como en talleres, fábricas, construcciones, carreteras, cárceles y calles del país y el mundo entero? ¿No ha leído sobre “Los muertos de Sudán”? El traidor “varonil” está más preocupado por las 14 muertas diarias que por los cientos de sus propios congéneres y colegas masculinos que, por ser precisamente hombres, son masacrados en mayor número que las mujeres. Y vaya si las mujeres también asaltan, secuestran, ametrallan, linchan...¡y gritan más ruidoso que los hombres! Pero a nuestro pseudo-crítico eso no le importa. Debe también ser un pseudo-hombre. Y dice estar muy “alarmado” por la publicidad que se le da a nuestro movimiento, llamándolo estúpido. Ahora resulta que nuestro pseudo-crítico con licencia (o sin ella) de escritor de revista es un perseguidor, un discriminador de la libertad de expresión masculina en nuestro país. ¡Y vaya si hay libertades -y libertinajes irresponsables- de expresión que ahogan al género masculino a través de los medios y la publicidad! Que el muchacho García se dedique a su crítica literaria y respete los foros de manifestación social. Al menos que no exponga su novato cuello ni venda barata su tendencia sexista con manipulación de caricaturas mediocres que denuncian su misandria antinatural.
LAS JUANAS
¿Quién ha escuchado la leyenda de la papisa Juana y no alimenta un deseo morboso de que la historia fuese verdad? Juan VIII -cuenta la leyenda- reinó durante dos años, entre los papados de León IV y Benedicto III. Comenzó su carrera en la curia disfrazada de escribano, más tarde como gestor y notario papal. Elegida pontífice, terminó embarazada de su secretario. Durante una procesión a San Juan de Letrán se le rompió el líquido amniótico y dio a luz ante la multitud estupefacta. A la vista de tal engaño, apresaron a la impostora y la ejecutaron a pedradas. La fábula, conocida ya como espuria y desacreditada históricamente, gozó de amplia publicidad durante etapas sucesivas, en especial a lo largo de los siglos XIII, XV, XVI y XVII, hasta que diversos estudios comprobaron que entre los pontificados de León y Benedicto en el año 855 mediaron sólo dos semanas; la historia de la papisa Juana es apócrifa -un sueño de eclesiásticos y profanos. ¿A qué se debe entonces la popularidad y aparente verosimilitud de la leyenda? A otro tipo de fundamentación: la publicitaria. Siempre ha existido. La aplicaron con éxito muchos (y muchas) monarcas, estadistas y gente de espectáculo. Se trata del chismorreo oficial extendido por la senadora romana Marozia y su madre Teodora en el siglo X. Ellas fueron las publirrelacionistas de un mito encaminado a hacer ruido en las filas de la Iglesia y propagar la idea de la plausibilidad de tener papisas en el trono de san Pedro. La idea tuvo repercusión en los núcleos de poder masculino, como sucede ahora, y la leyenda creció una y otra vez en popularidad. Nuestro tiempo, ávido de novedades, no podía menos que revivir el mito femenino del solio pontificio. Es la era del poder de la hembra. Desde el encortinado de Marozia asoman los mitos panfeministas de la actualidad, como las diosas paleolíticas y la versión de que Dios nació mujer (como si hubiese nacido en primer lugar). Y así tenemos mujeres babas y gurús que compiten con los hombres espirituales y charlatanes de nuestros tiempos. No pueden quedarse atrás. Quieren todo el poder.... económico, político, social, artístico y, por supuesto el espiritual. "Dios es mujer" (se antoja para idea del milenio). La leyenda de la papisa Juana introduce una farsa: al descubrir a la mujer, la plebe lincha a la prelada. Hay dos moralejas en la historia: primero, la noción de toma de poder por parte de las mujeres -en este caso la autoridad espiritual, la sucesión de san Pedro. Y en segundo lugar la noción de injusticia, de intolerancia aplicada contra las mujeres que detentan dicha potestad. Es una historia poética y redonda que, no obstante, pierde fuerza bajo el eclipse de su intención falsificadora. Juana de Navarra (s. XV) dejó a sus hijos mayores con el duque de Borgoña para casarse con Enrique IV de Inglaterra y ser coronada reina en Westminster. Cuando el rey murió se habría deshecho de Enrique V, salvo que el hijo del rey le ganó la partida. Cuando estas cosas suceden, las mujeres vencedoras mandan ejecutar, torturar o asesinar a los hombres que les compiten. Cuando los hombres vencen a las mujeres, aplican misericordia: las exilian o las meten al convento. Así sucedió con la reina bizantina Irene y su hijo, a quien mandó arrancar los ojos para no cederle el trono. Así sucedió con Catalina II de Rusia y la revuelta de Pugachev: los mandó degollar a todos al derrotar sus tropas a los campesinos, cuando él declaró que la enviaría al convento si lograba asumir el poder. En el caso de Juana de Navarra, fue acusada de brujería. No la quemaron, la recluyeron en la torre de un castillo. Pero sólo tres años. Fue liberada y vivió sus últimos quince años sin mayores problemas. Los hombres no tenían mejor destino -como no lo tienen ahora- que las mujeres. Les prendían fuego, los desollaban vivos y por supuesto, muchos no escapaban el abuso sexual. Si les iba bien, los metían en prisión o los desterraban hasta el Ponto Euxino -Mar Negro-, allá en el confín de la civilización occidental donde se las tenían que ver con mahometanos, chinos y mongoles... sin olvidar que en esa región vivían las míticas Amazonas. Hay mucha queja de que las mujeres fueron condenadas por brujas. También los hombres padecieron su mitad de dolor -se les quemó y despedazó por herejes. La discriminación a la mujer por bruja tenía su complemento en la persecución al hombre por blasfemo. Siempre fueron, han sido y seguirán siendo más, muchos más hombres castigados y empalados que las mujeres. Pero no se han quejado de ello. Lo han asumido como su rol de género -el estar más expuestos al peligro, las guerras y las limpias étnicas que las mujeres. Son ellas quienes se quejan de formar parte de todo este "teatro del hombre". ¿No que muy valientes? Pónganse a trabajar, y no sólo en favor de ustedes mismas, háganlo también por sus compañeros que forman humanidad completa con ustedes. Ellos siempre protegieron a las mujeres, ¿no se acuerdan? Cuando un barco se iba a pique fueron ellos los que se sacrificaron; las montaron a ellas y a sus hijos en bajeles de emergencia para salvar sus vidas. Cuando se acercaba la amenaza del meteoro, fueron ellos quienes las tomaron del brazo y las resguardaron bajo cobertizos mientras ellos bregaban contra el vendaval, ofreciendo sus vidas para salvarlas a ellas. Cuando vino un contingente de salvajes lo primero que hicieron fue esconderlas y dar la cara para ser atravesados y aplastados por los invasores. Cuando en el camino les rugió una bestia ellos exclamaron "¡Corre!"; ustedes huyeron por sus vidas y él perdió la suya. Pero no, no lo recuerdan. No quieren reconocerlo. Sólo claman justicia por las infamias cometidas por ellos contra ustedes. Ellos al contrario, viven sus vidas de mujer en mujer esperando encontrar a la adecuada. Cuando no funciona, continúan sin protestas ni manifestaciones sociales. Los hombres han trabajado primordialmente y sobre todo para las mujeres. ¿No lo admiten? Cuando ellos han puesto casa -el fruto de su trabajo- ¿a quién se la ponen? ¿A quién sino a ustedes, mujeres? Y cuando compran auto y sólo tienen uno para dos, ¿quién lo usa más? ¿Quién compró el auto nuevo, y quién maneja el viejo? Y cuando han ido a bailar, ¿quién paga los consumos, y a quién le dan la flor de la entrada? Y cuando el frío arrecia, ¿quién se quita el saco para dárselo a quién? Y al subir al auto, ¿quién le abre la puerta a quién? ¿Y quién le lleva serenata a quién? ¿Quién es el que ruega y se hinca para pedir matrimonio....y quién es el que da el anillo? Y a pesar de todo, las mujeres se deleitan en lamentar su suerte con los hombres y maldecir el patriarcado y el machismo, que también ha sido caballerosidad y sacrificio del hombre para la mujer. Todos conocemos la historia de Juana de Arco. La Doncella de Orléans luchó por su ideal de una patria, una Francia unificada ante el dominio inglés. No abogó por la reivindicación femenina. Usó la bandera de la Iglesia para reforzar su misión, caso similar a la epopeya de la Virgen de Guadalupe en la guerra por la Independencia de México. Juana de Arco no es feminista, es nacionalista; ella marcha, no por la causa de las mujeres sino por su pueblo entero, más aún, por su futuro (y a pesar de ella mediocre) rey. Vamos más lejos: la Doncella no resalta su carácter de mujer para acaudillar al ejército francés, antes bien se corta el pelo, se pone la armadura de soldado (lo hará incluso en el juicio donde se le acusa por vestir militarmente) y enarbola la causa de Dios y su patria. Nada de gritos y causas por las mujeres. Sin embargo hemos visto feministas recalcitrantes utilizar la figura de estas y muchas otras damas para vender la idea del feminismo. Ejemplo la figura de sor Juana Inés de la Cruz, quien disfrazada de hombre para estudiar y luego entrada al convento la quieren hacer feminista. Las mujeres que utilizan a estas Juanas para exacerbar su orgullo deben empezar a superar su extremismo institucional y su narcisismo de género para poder centrar sus batallas en el bien de toda la nación, mujeres y hombres, toda la humanidad. El 'y' es lo importante, no quién va primero. A este respecto los hombres han tenido mucho cuidado de poner a las mujeres en primer lugar: "Primero las damas....Mujeres y niños primero....A sus pies, señora." Y ya se la tomaron en serio. Ahora quieren pisotear al hombre. ¿No le llaman sabandija? "Arrástrate inútil". Qué odio tan conmovedor, y qué poco lo disimulan. ¡Lo gritan a los cuatro vientos! Mujeres, no se alebresten, tranquilas. Quieran a sus hombres. Ellos lo hacen pero ustedes se desesperan demasiado pronto, no tienen paciencia; son, como los hombres, niñas también en sus reacciones y expectativas. Sí, lo sabemos: les duele mucho que el hombre reparta su amor entre otras. Pero es que las otras son coquetas y provocativas; debemos decirlo, son perversas con el hombre. No lo quieren, lo que buscan es manejarlo a su antojo. Los quieren atrapar. Seducir. Escoger. Qué sabroso es pero qué caro se lo cobran. Y para las mujeres resulta más sabroso el cobro que para los hombres el placer. Aquí es donde regresamos a las desigualdades. Las hay, pero se reparten equilibradamente entre ambos sexos. Si las mujeres se quejan por haber sido discriminadas, encerradas y quemadas por brujas, ¿qué nos dicen de los torturados, perseguidos y quemados por herejes, enemigos y traidores a una corte? Casos de más en los que los hombres vivían (y siguen viviendo) con mayores riesgos que las mujeres. La Marcha Masculina pide a las mujeres no ser agresivas y radicales con sus hombres. Al menos engárcense a la comprensión. Colaboren con todos, no sólo protesten contra los hombres. Imaginen cómo se vería una marcha de hombres solos. ¡Ahora recuerden cómo se ven las mujeres protestando en las calles! Es una escena poco femenina. Los privilegios y las injusticias se reparten equilibradamente entre ambos sexos, y no se inclinan más a favor de ellos que a conveniencia de ellas. ¿Qué sucede entonces? Las mujeres quieren invertir la situación de todos modos, hartas del hombre y hartas de su rutina de vida. Suponen que les irá mejor. El mundo se deteriora a pasos agigantados. La mujer sigue interesada en la mujer y no en el hombre. El hombre también sigue interesado en la mujer y menos en el hombre. No se arma en protestas contra ellas. Ellas sí. Han logrado sus valiosos avances y no hay por qué retroceder. Pero los hombres también tienen valor y deben asumirlo en sociedad ante la avanzada femenil. Es la partida social que todos debemos encarar. Las feministas protestan contra los pocos y pequeños foros que se ha dado al Círculo Masculino para expresar sus ideas; el retroceso se da en la discriminación a la expresión de los hombres como género, en la intolerancia a su derecho de manifestación, en la desprotección de la figura masculina frente a las leyes y la opinión social, y en la desfiguración al propósito de la Marcha con que el feminismo y sus bases de apoyo varonil se proponen aplastar la idea de la consciencia masculina. El hombre debe ponerse en guardia. Responder como hombres. Y no lo tomen mujeres a ofensa. Es lo que somos, así las mujeres se encumbran en su femineidad y organizan nuevos mitos y ritos de ideas antiguas. La palabra y el concepto hombre son tan dignos como decir mujer. Es tan valioso lo masculino como atractivo lo femenino. No nos avergoncemos de ser hombres ni del carácter macho en la evolución machihembrada del universo. Rescatemos el espíritu del Eterno Masculino como ellas lo han hecho con su propio eterno. Ellas se autocelebran como hembras de la luz y diosas madres de la humanidad. Arriba las mujeres, sí señor, ¡y arriba los hombres!
SALUDO DE UN DEDO El Real Cuerpo Armado Femenil de Gran Bretaña colocó la foto de la teniente Roberta "sólo-llámenme-Bobbie" Platt-Higgins en sus folletos de reclutamiento oficial, con la expectativa de usar su lindo rostro para atraer jovencitas y enrolarlas en el ejército. "El reto que necesitas", rezaba el texto publicitario. Y.ciertamente las atrajo. Lo que nunca sospecharon las autoridades militares era el grado de atracción de dicho rostro -y su cuerpo- hasta que ella misma confesó haber tenido relaciones amorosas con algunas chicas que atendió en la operación de reclutamiento. Bobbie confesó tras un regaño al ser vista bebiendo en cantinas con hombres, durmiendo con un sargento y desfilando sin brassiere. La soldado resignó y acudió de inmediato a la prensa para denunciar al RCAF y alegar que las autoridades lo único que hacían era promover las relaciones lésbicas a través de sus estrictas normas de disciplina. "Las reglas altamente restrictivas de la armada, como lo es salir con colegas fuerzan a las chicas a buscar amor entre ellas mismas," destacó. Ya sin la presión de los coroneles y los sostenes, Bobbie felizmente regresó a la heterosexualidad y ahora persigue una carrera como modelo.
La inmadurez de las mujeres para manejar su status en instituciones sustantivamente masculinas queda de manifiesto en reacciones pueriles como la manifestada por la ex-soldado Roberta. En vez de ingresar a la institución para servir, su meta es ver en qué puede servirles la institución, sobre todo a las mujeres en su condición femenina y, cuando conviene, más frágil y delicada que el hombre. Crean problemas y conflictos de gallinero. Compáreseles con sus contrapartes masculinos: ¿se imagina usted a un soldado quejándose con su cabo de que le pintaron el casillero, y que sus colegas le llaman "corcholata" o "bizcocho"? ¿Se imagina a un cabo quejarse con su mayor de que el sargento lo nalgueó, o que le impuso lustrarle las botas tres veces al día? Las mujeres no pueden pasar graciosa, disciplinada, silenciosamente como los abnegados soldados, albañiles, mineros, cargadores. Tienen que denunciar, inculpar, causar escándalos por donde pasan o les pasan. Su interés es hacer una denuncia de la severa disciplina de la armada con "las chicas", y no se ponen a considerar a sus colegas hombres: esas mismas reglas son estrictas y hasta represivas con la conducta y la sexualidad de "los chicos."
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